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Aprendiendo a Descansar en Dios
22 de Septiembre 2009
(Isa.30:15) "Porque así dice el Señor: El Santo de Israel. En descanso y en reposo seréis salvos; La quietud y la confianza será vuestra fortaleza.
Hoy, es un día en el cual comprenderé que habrá ocasiones cuando el Señor mi Dios me pedirá como su HIJO quedarme quieto, callado y sin hacer nada. Especialmente cuando pareciera que todos a mi alrededor están tan desesperados y frenéticamente ocupados... corriendo de un lado para otro y al final terminando en cansancio sin lograr lo que quisieron.
Algunas veces el Señor me dira que me quede quieto ante una emergencia o algún problema... Sin lugar a dudas el quedarse quieto cuando todo alrededor parece derrumbarse, exige una gran cantidad de fortaleza y confianza... Muchas veces la inactividad parece irracional cuando todos esperan que yo haga algo a como de lugar, pero lo importante es si el Señor ha puesto en mi el mismo sentir que puso en el profeta Isaías. En descanso y en reposo seréis salvo, la quietud y la confianza será vuestra fortaleza.
Entonces necesito entender que ante la presencia de Dios una emergencia no significa desastre para un hijo del Señor, más bien significa una encrucijada. La emergencia me lleva a preguntarle a Dios, ¿Que quieres que haga Señor?... ¿Cuál es el camino correcto a tomar?... Y estas preguntas no se pueden hacer mientras corremos, o estamos ocupados buscando aquí y allá... Pero si cuando nos sentamos y descasamos en EL, podemos entrar en comunión e intimidad con el Padre.
No es sentarme y ser indiferente e ignorar la emergencia... es sentarme pidiendo la orientación de aquel que todo lo puede. La Biblia me recuerda que Jesús en muchas ocasiones abrió su boca y dio respuestas pero también me dice que varias veces cerró sus labios y no contesto ninguna pregunta.
Habrá ocasiones y momentos de mi vida cuando yo no debo decir nada sino simplemente sentarme y esperar que Dios me dirija en lo que debo hablar o lo que debo hacer... Si así lo hago, entonces descubriré que la fortaleza viene a mi... Simplemente porque viene de aquel en quien he puesto mi confianza y me ha guiado.
¿Por qué no tomas un momento y haces esta oración de TODO tu corazón?... Señor: Tú sabes cómo me cuesta quedarme quieto... quiero siempre correr y tomar acción por mis propias manos, porque he creído que siempre tengo las respuestas, pero entiendo que no tengo todas las respuestas... Solo tú las tienes.
Señor, cuando las emergencias o los problemas llegan a mi vida, he salido corriendo para atenderlas a mi manera y Hoy... NO quiero hacerlo más... Quiero aprender a quedarme quieto y esperar tu enseñanza y así podré hacer lo que es justo y correcto.
Padre: Si hoy llegan emergencias ayúdame a no olvidar esta Palabra en el libro de Isaías 30:15... ayúdame a controlar mis impaciencias e inquietudes y quiero aprender a sentarme y quedarme quieto, ante ti... porque cuando me acerco a ti... me acerco a la vida y a la fuerza que yo necesito para vivir. Amen
Que el Señor te bendiga en este dia... JYC
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